
Una profunda indignación y consternación se ha tomado las redes sociales tras conocerse la muerte de un paciente identificado como César Silgado, quien falleció sentado en la sala de espera del servicio de urgencias del Hospital Occidente de Kennedy, en Bogotá, Colombia. El impactante caso desató una ola de críticas contra el sistema de salud tras difundirse un video grabado por los propios testigos que presenciaron el dramático momento.
Ingreso y valoración médica
De acuerdo con el reporte oficial de la Subred Integrada de Servicios de Salud Sur Occidente, el ciudadano ingresó al centro hospitalario a la medianoche aquejado por un fuerte dolor abdominal y dificultad para respirar. Aunque sus familiares informaron sobre sus síntomas asociados al consumo reciente de alcohol, el personal de triaje determinó asignarle una clasificación de prioridad moderada (triage II), indicándole que debía aguardar su turno sentado en una silla mientras se desocupaba un cubículo médico.
Minutos de agonía
Testigos y familiares relataron con indignación que el estado del paciente desmejoró drásticamente frente a la mirada de los presentes, mientras suplicaba por ayuda médica sin recibir una respuesta oportuna de los profesionales. Según las cifras oficiales del distrito, apenas 25 minutos después de haber sido ubicado en la sala de espera, el hombre sufrió de manera repentina un paro cardiorrespiratorio que terminó por apagar su vida en plena área común.
Maniobras de reanimación
Al percatarse de la emergencia y ante la presión de la ciudadanía, personal de seguridad y auxiliares acudieron para socorrerlo e ingresarlo a la fuerza a la zona de reanimación. Los médicos de turno desplegaron maniobras de reanimación cardiopulmonar durante casi 50 minutos; sin embargo, los esfuerzos fueron infructuosos y los especialistas debieron certificar oficialmente su fallecimiento en las instalaciones del hospital.
Investigación por presunta negligencia
Tras la viralización del caso y el clamor popular pidiendo justicia, la Secretaría Distrital de Salud y la gerencia de la subred anunciaron la apertura formal de una investigación interna. Las autoridades ordenaron una necropsia médico-legal para esclarecer con precisión las causas científicas del deceso y determinar si existieron fallas o demoras en los protocolos de atención de urgencias.